Reconoce tus talentos

Por: Lyda Jazmín Castañeda González


¿Se acuerda de la parábola de los talentos? No te preocupes, te la voy a contar:

Había una vez un hombre muy rico, poseía tierras, ganado, café, cacao, naranjos, mandarinos, plátano y cabras. Un día, decidió emprender un largo viaje, y poner a prueba a sus tres hijos. Antes de viajar, reunió a cada uno de ellos y les entregó una cantidad diferente de dinero, confiando en su buena administración.

Al primero le dio cinco millones de pesos, al segundo dos millones y al tercero un millón. Luego se marchó durante seis meses. Al regresar, pidió cuentas: el primer hijo había duplicado la cantidad en diez millones, el segundo también había multiplicado lo recibido, entregando cuatro millones. En cambio, el tercero, entró en pánico, el miedo se apoderó de él, sentía que iba a perder el dinero y optó por esconderlo dentro de la pared de su casa, al conocer el regreso de su padre, éste devolvió exactamente la cantidad recibida.

El padre, satisfecho, felicitó a los dos primeros y les confió más responsabilidades, pero reprendió al tercero por su temor y su falta de iniciativa, quitándole todo para entregarlo a quien había demostrado mayor esfuerzo.

Moraleja: “Al que tiene, se le da y tendrá abundancia; pero al que no tiene, se le quitará y vivirá en escasez”

Y ahora, yo te pregunto: ¿cuáles son tus talentos y qué estás haciendo con ellos?

Este año, tuve el honor de ser invitada por la profe Nayibe, como evaluadora de proyectos turísticos, formulados por los estudiantes de la especialización en turismo del Colegio Aquileo Parra. Fue una experiencia enriquecedora y significativa para mí.

Primero participé de manera virtual, escuché atentamente cada proyecto; luego de manera presencial, fue el mejor regalo de aprendizaje. Allí confirmé, uno de mis mayores talentos: la capacidad de escuchar y descubrir talentos ocultos en los demás, sobre todo en jóvenes a punto de elegir su proyecto de vida.

Gracias a mi profesión en la administración de empresas hoteleras y turísticas, me ha llevado a escenarios extraordinarios solo para apoyar a los adolescentes. No es sencillo descubrir quiénes somos y menos aprender a descubrir habilidades y destrezas a desarrollar. Hoy en día, el tiempo parece escaso, limita a muchos padres a acompañar de cerca este camino: entre las obligaciones laborales y las responsabilidades del hogar, su presencia suele verse reducida. A esto se suma, el impacto de las redes sociales, diseñadas para mantener la atención y, en muchos casos, a la distracción. Así, numerosos estudiantes terminan atrapados en una burbuja de aparente comodidad, siguiendo modelos de vida irreales y escenarios fantasiosos, alejándolos de sus auténticos sueños, a olvidar lo más importante: descubrirse a sí mismos.

Ahora, la pregunta del millón: ¿Existe una fórmula mágica para descubrir los talentos? Hay miles de manuales, voy a compartirte mi propia guía, construida con base en mis aprendizajes, como fuente de inspiración para tu autodescubrimiento.

1 1. Identifica lo que te apasiona: dedica un momento a pensar en esas materias que más disfrutaste durante el bachillerato. Haz una lista y escribe lo que realmente te gustó de ellas. Recuerda, aquellas actividades en las que brillaste con tanta alegría que ni siquiera el cansancio fue un impedimento. Esas pequeñas pistas hablan de ti, lo que enciende tu corazón y despierta tu curiosidad. No las subestimes, son señales poderosas, son piedrecillas guiando el camino a recorrer. Es la brújula de tu vida: te muestran hacia dónde dirigir tus talentos, tus esfuerzos y tus sueños. Cuando descubres lo que te apasiona, das el primer paso hacia un futuro donde tu aprendizaje, tus decisiones y tus metas tendrán un propósito más claro y profundo.

  2. Reconoce tu momento creativo: Cada persona tiene horas del día o de la noche, donde la inspiración fluye con mayor facilidad. En mi caso, dedico dos horas en la noche, para escribir desde el corazón, pero antes, elijo una obra musical y para esta ocasión, me llevó a escuchar “Dangerous” interpretada por el violinista David Garrett, una obra llena de energía ayudándome a conectar con mi fuerza interior e imaginación. Es a través de la música, el silencio de la noche mi fuente de inspiración. Identifica tu propio momento creativo y sé fiel a él. Conviértelo en un hábito, descubrirás en ese encuentro personal, un ritual sagrado para el desarrollo de tu creatividad, con el tiempo se convertirá en buen aliado para tu vida profesional.

 

Finalmente, quiero compartir un mensaje esperanzador para los padres de familia: es preciso acompañar a tus hijos en este hermoso camino del autodescubrimiento, ustedes son maestros, guías y responsables de su crecimiento, y elección para hacer el bien a través del ejemplo.

Observar y Escuchar. Más allá de los logros académicos, es vital reconocer los gustos, inquietudes y sueños de tus hijos. A veces, el detalle más pequeño revela un gran talento a potencializar.

Respetar decisiones: Como padres, es un deber aprender a comprender, ustedes también fueron adolescentes y tuvieron tiempo para perseguir sus propios sueños, incluso si no lo han logrado, aún hay tiempo. No obstante, no es justo ni sano imponer esos anhelos en sus hijos. La verdadera satisfacción como padres, está en acompañarlos, verlos crecer y triunfar junto a ellos.

Acompañar con diálogo. La adolescencia exige sabiduría y paciencia. No se trata solo de dar órdenes, sino de orientar, aconsejar y acompañar desde el ejemplo. En este proceso, el tiempo compartido se convierte en legado. Una conversación, una salida en familia, un consejo en el momento adecuado… todo eso marca la diferencia. De esta forma la relación entre padres e hijos se fortalece a través del amor expresado en pequeños gestos de apoyo, confianza y respeto.

La parábola de los talentos nos invita al autodescubrimiento: los talentos no son para esconderlos ni dejarlos en el olvido; son para hacerlos crecer, para ponerlos al servicio de los demás y para construir un futuro con propósito y sentido de vida.

No teman equivocarse en el camino, cada intento, cada error forman parte del aprendizaje. Atrévanse a experimentar, a crear, y hacer realidad sus sueños.

No subestimen el poder de escuchar y de creer en tus hijos. El apoyo familiar es la base primordial para cultivar los talentos que, con el tiempo, se convertirán en frutos abundantes.

La vida es una parábola. A quien cultiva lo que tiene, se le abrirán más oportunidades. Y quien es fiel en lo pequeño, recibirá mucho más.

  

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